La Asociación Nacional Republicana en este 2013 debe desplegar sus máximas fuerzas. El año que se inicia nos pone en la gran tarea de demostrar nuestra valentía, nuestro coraje, nuestro trabajo y nuestro orgullo de ser colorados. Ayer fueron grandes hombres como Caballero, Escobar, Garay, A. Pane, González, y otros quienes desde sus lugares se desempeñaron y demostraron que en las filas del Partido se pueden encontrar a los mejores hombres de la Patria.
Hoy nos encontramos ante la magnífica situación de reencauzar nuestra historia reivindicando nuestros máximos postulados y declaraciones programáticas y de principios. Hoy nos encontramos ante la magnífica ocasión de demostrar que somos un Partido grande, con capacidad de gobierno, con criterios y orientación; que la llanura supo forjar a sus líderes, a sus hombres y mujeres; ¡cuántos de nuestros correligionarios han pasado por la humillación, el pase de factura y la descalificación, en su día a día, por su simple condición de ser colorado! Que sepan por siempre nuestros adversarios que las victorias electorales son efímeras y pasajeras, que la victoria que se avecina no será del ojo por ojo ni diente por diente, que nuestra condición colorada va más allá porque somos paraguayos; porque somos auténticos y de convicción inclaudicable. Es por ello que hoy, un pueblo cansado y necesitado, un pueblo que sigue esperando respuestas de su gobierno que se ha pasado de viaje en viaje, que ha cortado las vías para el progreso, que ha querido imponer recetas políticas foráneas casi a toda costa, que ha despilfarrado desconsideradamente recursos y que inclusive miembros de nuestras filas fueron partícipes de hechos corruptos y anticiudadanos. Pero el pueblo está despierto. Hoy el pueblo paraguayo y colorado está en las trincheras del día a día en el fragor de la batalla por la erradicación de la pobreza, en la conquista de la educación, por la oportunidad laboral y mejores condiciones de vida. Que sepan todos los paraguayos que colorado no es simplemente su dirigente o el líder de movimiento con organización de grandes convocatorias. Colorado es aquel que vive y muere por su hogar, que con trabajo arduo y con honestidad se desempeña en su labor cotidiana, en la labor pública, en la labor privada. Ser colorado representa la máxima expresión de paraguayidad y que con mucho sacrificio labra su tierra o abre su comercio; que ordena el hogar o se dedica al estudio, todo esto unido al lazo indisoluble de trabajo comunitario y organizado, de política solidaria y mancomunada, eso, representa el coloradismo.
Hoy vivimos nuevos tiempos. 2013 es el año que tanto esperaban paraguayos y paraguayas. Es la nueva oportunidad de elegir autoridades que nos rijan por el siguiente lustro. Tenemos la suficiente capacidad para discernir y optar por lo mejor que necesita nuestro país. Hemos pasado las internas partidarias, hemos pasado la primera prueba crucial para demostración de propios y extraños que seguimos siendo un partido numeroso, institucionalista, respetuoso de los resultados y que nuestros dirigentes se están poniendo a la altura, abriendo diálogos y sentando posturas, buscando la gran unidad nacional y partidaria. Gobernando el coloradismo, gobernaría el paraguayo; el hombre y la mujer que realmente ama su vida y a su patria, a su comunidad, a su familia. Hoy vivimos nuevos tiempos y el 2013 es el año que dará inicio al rumbo que como colorados debemos optar.
Hoy es Cartes. En el ayer fueron muchos hombres que accedieron a la primera magistratura como Wasmosy, Cubas, Nicanor Duarte Frutos, para citar a los más próximos. Así como lo fue Blanca Ovelar en el 2008 y respetando la voluntad popular, hemos participado y defendido nuestro emblema partidario y su función de gobernar por 5 años más en la presidencia de la República. Se ha revitalizado la democracia. Los hechos actuales lo demuestran. Tras la caída electoral, muchos denigraron y satanizaron a nuestro partidario. Muchos profetizaron la caída de nuestra institución y que políticamente estábamos muertos. Hemos demostrado que seguimos fuertes y con hombres y mujeres capaces y prestos a gobernar. Lo demuestran nuestros intendentes colorados electos. Lo demuestran nuestras autoridades partidarias quienes accedieron por medio de elecciones libres. Lo demuestran hoy nuestros candidatos después de la fiesta cívica partidaria del 9 de diciembre pasado. Lo demostraron nuestras autoridades del Tribunal Electoral Partidario que hoy nadie puede apuntarle con el dedo indicio o presunción alguna de corrupción o fraude. Las victorias y derrotas electorales son efímeras y pasajeras, con lo expresado no se pretende demostrar una petulante afirmación con cierta dosis de arrogancia que muchos de nuestros líderes siempre acostumbraron a utilizar en sus extensos discursos. Hoy necesitamos hechos. Nuestros dirigentes y futuros representantes nacionales deben responder a las necesidades populares urgentes. Debe tener orientación y bastante tino político, sabiendo que gobernar un país no se realiza de forma unipartidaria y de manera antitolerante frente a demás facciones políticas, movimentistas e ideológicas.
Los errores y desaciertos debemos afrontarlos y no encubrir corruptelas y vicios que causaron el hastío, el cansancio y la frustración, generando así que se busquen otras opciones. Como humanos cometemos errores, los políticos cometen errores. Lo cometen los futbolistas, los periodistas, las modelos, los estudiantes. Pero se pueden siempre subsanar, siempre y cuando el pueblo se lo permita, porque en política los errores se pagan caro. Quizás los jóvenes tienen el derecho a equivocarse, por como dice la frase: “La juventud sólo tiene dos derechos naturales: El derecho a equivocarse porque no tienen experiencia y pueden redimirse porque tienen tiempo para hacerlo. Y el derecho inalienable a rebelarse porque a esa edad el idealismo es puro y sincero”.
Hemos hablado de desafíos en el título. El desafío no está en vengarse del liberalismo o de la izquierda por los votos del 20 de abril del 2008. El desafío no es demostrar a otros partidos nuestra grandeza y capacidad: nuestro desafío está en ponernos a prueba como colorados y vivir coloradismo día a día, creer en que se puede gobernar de manera pacífica y sin exclusión de correligionarios; que el tiempo de las mezquindades, de las tránsfugas, de los desaciertos que estuvimos acostumbrados y que tanto daño hicieron a nuestra imagen en estos años de democracia sean corregidos y rectificados. Hoy nos toca forjar el nuevo rumbo con las manos juntas y enlazadas entre todos los paraguayos. Podemos todavía contar con un país con políticas públicas serias, con proyección Paraguay 2020, 2030 0 2050. Que el país no empieza con un nuevo gobierno y termina con el mismo. Es un devenir histórico y debemos rescatar todas las piezas que favorecieron a nuestra patria y aprender de los errores.
Podemos contar con un país en serio, con un país con gravámenes impositivos considerables y que no hagan más pobre al pobre ni más rico al rico. Podemos contar con un país con programas sociales que tiendan al favorecimiento de la agricultura y la ganadería, que estimule las pequeñas y medianas empresas nacionales y que las extranjeras encuentren seguridad jurídica y política para operar, pagando los mismos impuestos que pagaría un paraguayo.
Podemos contar con un país con educación de nivel y con su niñez y juventud despierta y encendida, ávida de lectura y de querer participar en la toma de decisiones en sus gobiernos respectivos, sean locales, regionales o a nivel nacional. Nuestra juventud necesita empoderarse de los verdaderos problemas, necesitamos que jóvenes se empoderen del gran partido nacional republicano y salga a defender sus derechos como los ajenos. Podemos contar con un país que invierta en educación y se acaben las escuelas mango guy y las universidades fabricantes de títulos. Podemos contar con maestros preparados y con salarios dignos y acordes a su preparación y formación.
Podemos contar con un país con mucho progreso. Podemos contar con un país que sobresalga en el deporte con jóvenes atletas que cuenten con el espacio respectivo y el apoyo estatal correspondiente en caso de imposibilidad de costear gastos y viajes de representación. Tenemos glorias en el fútbol, en el tenis, en el baloncesto, en el balonmano: hay tantos valores ocultos que el Estado puede encargarse de despertar ese don y formar verdaderos ciudadanos.
Y así podemos ir citando todo lo que podemos creer y contar que podemos en este país si contamos con verdadero y efectivo apoyo y seguimiento, no con el ánimo de paternalismo y protección de corte liberal, sino con inclinación hacia sectores menos favorecidos y de aliento, de propulsar y ofrecer garantías a quienes posean mejores condiciones. Es el país que necesitamos, con mayor igualdad de oportunidades y es el coloradismo la única bandera que puede enarbolarse en pos de esta conquista y cruzada democrática, para bien de millones de paraguayos y paraguayas.
El desafío es enorme, y el coloradismo siempre estuvo presente en horas tristes y en las glorias de la historia nacional. Es el momento que como colorados sepamos entender que nuestro país nos necesita y que coloradismo no significa sólo polca, concentraciones multitudinarias y discursos verborrágicos sin contenido ideológico, sin principios y sin orientación política. Coloradismo es poner marcha todos sus postulados, con hechos y con trabajo honesto y transparente. Coloradismo es ponerse en la piel del paraguayo necesitado y con ansias de mejores condiciones de vida y trabajar por el Paraguay y demostrar que podemos contar con mucho más aun.
Fabio Candia Sánchez.
07 de Enero de 2013.
Artículos, opiniones, trabajos y ensayos sobre varios temas de interés general.
martes, 8 de enero de 2013
lunes, 15 de octubre de 2012
Coronel Oviedo ha practicado una magna asamblea popular en defensa de su territorio.
El 11 de octubre no en vano se considera fecha histórica para ovetenses, paraguayos y paraguayas. En la fecha se festeja el día del poeta paraguayo, en honor a la máxima gloria de las plumas paraguayas, Natalicio de María Talavera, primer poeta post independencia nacional y primer corresponsal de guerra de la Patria, pionero del periodismo nacional. En la fecha, se recuerda el fallecimiento de uno de los hombres más grandes que pudo conocer esta tierra guaraní: el Coronel Florentín Oviedo, quien se retiró a los parajes de la Villa Ajos luego de homéricas batallas en la Guerra de la Triple Alianza y su prisión en Brasil, siendo uno de los prisioneros de guerra más temidos y respetados entre los paraguayos y para mismísimos brasileros. Esta fecha también rinde homenaje a uno de sus hijos dilectos, ex presidente de la República del Paraguay, Oscar Nicanor Duarte Frutos, hijo del bohemio y poeta Héctor Roque Duarte.
Y esta fecha se considera asimismo, como el día en que la ciudadanía ovetense se volcó a las calles ovetenses, calles que en tiempos remotos caminaron grandes hombres como Juan Angel Benítez, Serafina Dávalos, Manuel Romero Villasanti, Ramon Mendoza, Cayo Sila Godoy, y hasta el mismísimo Coronel Florentín Oviedo. En atención a la inminente distritación de una de sus colonias, la Colonia Blas Manuel Garay, restándole valiosas porciones de tierra, o mejor dicho, grandiosas y ricas tierras, consideradas históricamente como de propiedad ovetense, como la Colonia Dr. Domingo Montanaro, la zona del Cruce Internacional, Santa María, en fin, unas 39.000 hectáreas, una ciudadanía vibrante y alarmada, se presentó en la Plaza de los Héroes a rendirle homenaje a su máximo héroe; niños, jóvenes, padres de familia, autoridades políticas, militares y educativas dijeron presente y saludaron a la bandera desde muy temprano y recordaron al hombre que dejó en lo más alto el nombre del soldado paraguayo.
Finalizado el acto solemne y patriótico, la ciudadanía cerró sus avenidas principales, y en procesión pacífica, tranquila, se acercó hasta la coqueta avenida Tuyutí, testigo de la máxima expresión popular que un pueblo puede realizar: una asamblea que reunió a todos sus habitantes en defensa de un proyecto de ley que pretende mutilar, cercenar, extraer territorios de exclusividad ovetense. Habilitaron un micrófono abierto, ocasión propicia para que hombres y mujeres pudieran expresar sus voces de aliento y acompañamiento a la defensa territorial, para expresar su deseo de respeto al derecho de independencia distrital y desarrollo por parte de pobladores de Blas Garay, pero respetando los límites que le corresponden, sin extraer porciones de tierra legítimamente ovetenses.
Subieron a la tarima autoridades políticas, políticos candidatos, jóvenes, docentes, trabajadores privados, en fin, un acto que duró hasta el mediodía y que el denominador común de los discursos fue la no extracción de tierras ovetenses por parte de un proyecto de ley que pretende crear un nuevo distrito a costas de Coronel Oviedo y la ciudad de Caaguazú. “No pretendamos crear regionalismos, no pretendamos generar conflictos estériles; los habitantes de la Colonia Blas Garay son nuestros hermanos, son ovetenses, son de Coronel Oviedo”; fueron las palabras de un Intendente Municipal emocionado, quien expresó que sentía el corazón hinchado viendo a tantos hombres y a tantas mujeres defendiendo y elevando su voz en contra de la mutilación de su territorio.
La ciudadanía dijo presente y demostró su unidad en una causa comunitaria. Estudiantes expresaron su descontento y hasta en redes sociales, en donde más conviven e interactúan, han demostrado su rechazo a esta ilegítima pretensión, hasta han generado burlas y escraches a quienes están a favor o demuestran cierta aceptación a la distritación “blasgarayense”. Sirve de primer ejemplo este acto como la primera asamblea popular ovetense, que ante hechos, actos en contra de los mismos, en contra de los intereses ovetenses comunitarios, saldrán a las calles y expresarán sus deseos, no callarán su voz, y que es posible congeniar y aglutinar hasta colores y banderías políticas, tal como se vieron a dos ex intendentes de diferentes bandos partidarios compartiendo tarima y micrófono solicitando el rechazo y retiro del proyecto de ley polémico para la ciudad.
La ciudadanía sabe y conoce de sus derechos. Es de obligación suya saber reclamar lo que le corresponde y ceder lo que no le pertenece. Ovetenses supieron demostrar ciudadanía y lo ha demostrado. Que este primer ejemplo sea el gran paso que necesitamos para construir una gran ciudad; armónica, engrandecida, con altos valores de civismo y noble, gentil y cálida en su trato diario. Hoy en día, más que nunca, necesitamos los ovetenses de cultura cívica: se aproximan unas elecciones que más que nunca prometen ser candentes y de alto voltaje. La ciudadanía debe aprender que no son objetos de derecho: que no se sirva de dádivas o regalos por parte de políticos que solo buscan el beneficio personal descuidando los verdaderos intereses del pueblo y que responde a intereses sectarios oscuros. Cada ciudadano es un sujeto de derecho y posee la dignidad y respeto que todo ser humano cuenta desde su concepción. La máxima expresión de hacer valer su condición como tal, lo hace en la decisión del voto, es en ese momento sublime en que como miembro del colectivo social que es el Estado, le permite tomar decisiones y determinar el rumbo de la nación. Es por ello que este acto sirve de mucho para fundamentar un futuro con alto porcentaje de participación ciudadana en decisiones electorales.
Estamos a punto de definir nuevos rumbos para la República, para nuestra comunidad. Sepamos definir nuestras vidas comunitarias a través de un derecho innegable; sepamos construir ciudadanía a través de nuestros actos cotidianos y urjamos a nuestras autoridades el cumplimiento irrestricto de sus mandatos, somos sus mandantes y ellos deben obedecer a las solicitudes de su pueblo puesto que a su pueblo se deben. Que la demostración cívica vivida el 11 de octubre sirva para mejores épocas y mejores tomas de decisiones en pro de una comunidad pujante y trabajadora, luchadora en sus ideales, defensora de sus más grandes valores y viva cada vez más en nuestros corazones un sentido de pertenencia a nuestra tierra, a nuestra Patria, que tanto nos necesita.
Coronel Oviedo, 11 de octubre de 2012.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Manifiesto Universitario sobre Distritación Colonia Blas Manuel Garay - Federación Universitaria Ovetense.
Los universitarios de Coronel Oviedo, a través de la Federación Universitaria Ovetense, elevan su voz de acompañamiento a la distritación de la Colonia Blas Manuel Garay, atendiendo a la necesidad de libertad, el deseo de lograr desarrollo y que los habitantes de dicha Colonia puedan desenvolverse por sus propios medios y lograr satisfacer sus necesidades urgentes.
Sabemos que por medio del proyecto de ley presentado por los diputados nacionales Carlos Soler y Blanca Duarte Frutos, en su art. 1 última parte establece la superficie total de 39.252 hectáreas, un total de 0,379 km2 que afectan considerablemente al territorio de Coronel Oviedo, legítimamente utilizado y habitado por ovetenses.
Como razones para la distritación se mencionan el arraigo y el sentido de pertenencia, lo cual no podemos negar, ya que quien se siente apegado a su tierra arada y trabajaba, es más que noble y humano reconocer y aceptar tal derecho, que no podemos negar ni coartar un derecho comunitario vinculado al sentido de unidad y solidaridad en la zona; otra razón, el trabajo pujante, la cantidad de profesionales, la falta de atención por parte de autoridades municipales. Tema de discusión fundamental y a lo que no estamos de acuerdo es la cuestión de límites, quienes basándose por criterios históricos fijan los límites de Blas Garay se encuentran hasta la Colonia Montanaro.
Esto es totalmente erróneo. Históricamente, Coronel Oviedo fue fundada en 1.758 con el nombre de Ajos y la Colonia recién en los años 1960, y es parte de la ciudad de Coronel Oviedo, así como de su historia. Es una contradicción y criterio totalmente erróneo.
El sector universitario ovetense levanta su voz y ante estos hechos proclama la distritación de la Colonia Blas Manuel Garay, pero atendiendo y respetando las limitaciones territoriales consideradas históricamente ovetenses, y que sobre ello, deben atender que pobladores de dichas zonas (como Montanaro y otras que pretenden ser absorbidas por Blas Garay) rechazan la futura y eventual pertenencia al novel distrito en proceso de creación.
Exhortamos a autoridades nacionales y departamentales sepan llevar nuestro mensaje de aliento a una colonia pujante y trabajadora, que conocemos de sus habitantes, ya que muchos universitarios hoy cursan en facultades y universidades en la ciudad de Coronel Oviedo, capital departamental. Pero deben de atender las molestias y disgustos generados a los distritos a quienes pretenden extraer porciones territoriales que históricamente no les pertenece, como así también el daño que causan a la capital del V Departamento del Caaguazú. Por ende, por una cuestión de capitalidad departamental, deben de respetar las limitaciones en el marco del derecho y la historia, y no fomentar una distritación en base a criterios meramente mezquinos y/o partidarios.
El progreso no tiene nombre, el progreso no tiene partido ni color ni banderías religiosas o fanáticas, que inexorablemente el fanatismo conduciría a situaciones de agravios, violencia, regionalismos; divisiones que tanto daño hacen a una sociedad paraguaya con necesidad de prosperidad, de trabajo, de solidaridad y de unidad nacional.
Alentamos al progreso de la Colonia de Blas Garay, pero no a la distritación en base a extracciones de territorio eminentemente ovetenses. Exigimos consideración y replanteamiento de esta situación, ya que gravemente perjudicaría intereses de nuestra comunidad.
En nombre de todos los universitarios, un saludo fraterno y que viva Coronel Oviedo, que viva la Colonia Blas Garay, que viva el Departamento de Caaguazú, que viva la República del Paraguay!!!
Coronel Oviedo, 10 de octubre de 2012.
martes, 11 de septiembre de 2012
MANIFIESTO DE LA JUVENTUD COLORADA DE CORONEL OVIEDO.
SALUD PARTIDO COLORADO, EN TUS 125 AÑOS DE GLORIOSA HISTORIA.
La Asociación Nacional Republicana nos une en un aniversario más. La juventud republicana de la ciudad de Coronel Oviedo saluda y felicita a todos los correligionarios que abrazan los principios del coloradismo, su doctrina y sus fundamentos en el día recordatorio de su fundación.
El Partido Colorado, fundado por grandes hombres re constructores de la Patria, quien representado por el gran líder nacional y caudillo, héroe de la gran Guerra del ’70, General Bernardino Caballero, representa a hombres y mujeres que desean y anhelan un nuevo país, reconstruido y engrandecido, derrotando la pobreza y la desigualdad social imperante, eliminando brechas entre clases sociales, augurando una Patria nueva con jóvenes esperanzados y entregados a la labor de un nuevo país, con principios y valores enseñados por nuestros padres y abuelos, por las líneas filosóficas de este partido que ha nacido para la reconstrucción de la patria y que hoy necesita la reconstrucción de la misma sobre la pobreza, la falta de trabajo, por una educación de primera, por condiciones de vida digna y respetable, con salud y educación de calidad, con fe en el progreso de su país y en sus hombres, combatiendo la inseguridad y la aquejante injusticia en la que vive nuestro país debido al manejo anti ético y grosero por parte de autoridades de turno, totalmente en contra de los intereses del pueblo.
Hoy, nuestro Partido vive cumpliendo sus 125 años en una época no menos importante ni mucho menos desapercibida para los jóvenes, quienes con mucho entusiasmo esperan de sus dirigentes y líderes una demostración de gran coloradismo en sus actos y hechos. El Partido Colorado vive por su Patria y para su Patria. Somos los jóvenes los verdaderos portavoces y voceros del idealismo, del ímpetu en la labor diaria, de la pasión y entrega hacia el correligionario que nos necesita, hacia la verdadera dignificación de sus miembros y el engrandecimiento de su institución. A través de este medio, los jóvenes de la Asociación Nacional Republicana de la ciudad de Coronel Oviedo, ante la llegada de las próximas justas electorales que definirán a los representantes de nuestro Partido para los comicios generales del año 2013, insta a sus líderes, a los dirigentes de los movimientos partidarios a generar una campaña sin agravios e insultos que menoscaben o destruyan la figura de un colorado, al decir del guión rojo Natalicio González, respetando al colorado, “porque el amigo de un colorado, es otro colorado” y yendo mas aun, el mejor amigo de un paraguayo es el colorado. Esta campaña electoral interna finalizará el 9 de diciembre, y como buenos republicanos, respetuosos de las decisiones democráticas del pueblo y de sus miembros, defenderemos los resultados de dicha jornada, y acompañaremos al candidato propuesto y electo por la mayoría. Es por ello que instamos a la ciudadanía colorada mantener en alto el principio colorado de la no agresión en pos de esa unidad partidaria tan anhelada, tan esperada por esta Patria, que espera de sus dirigentes la grandeza de sus acciones.
Nuestros principios doctrinarios nos enseñan que siendo jóvenes, hijos de esta Patria, con altos valores republicanos, defendiendo las líneas establecidas en su acta fundacional y estatutos partidarios, bajo la bandera de la libertad, en pos del bienestar del pueblo paraguayo, trabajemos y aboguemos por la unidad partidaria; que ante las diferencias internas propias de una democracia y la libertad de expresión, las mismas sean respetadas y defendidas.
Al decir de Ricardito Brugada: “Hablando con imparcialidad, el partido, con todos sus defectos y cualidades, es en el Paraguay, el conservador de las tradiciones más puras y eminentemente nacionales; lo demostró en el pasado heroico, encarnecido por paraguayos renegados desposeídos de su primera religión; la Patria”, pero hoy con suma integridad, unidos bajo el aniversario fundacional de nuestro Partido, totalmente imparciales, con ímpetu juvenil y en respeto de nuestras tradiciones partidarias y nacionales, abogamos por un Partido presente en las decisiones nacionales, un partido representativo de las voces y clamores populares; del campesino, del obrero, del universitario, del maestro, de la mujer abnegada y trabajadora, de aquel que desea progreso y trabaja día a día, es a ese pueblo que se debe este Partido, y por quien debe luchar.
Bajo ese postulado, creemos que la unidad de nuestro Partido es absolutamente imprescindible para el éxito de la gestión gubernativa que conduzca a plasmar en realidades tangibles los propósitos e ideales que sustenta nuestra gran Asociación. Nuestro partido tiene consagrado en su programa partidario una serie de anhelos. Para cumplir con ellos hay que llegar a la buena voluntad y la capacidad necesaria para enfocar su realización. Nadie es dueño de imponer medidas. Todos trabajamos y todos somos responsables. Para cargar la culpa por desaciertos pasados, no es dable pensar en sus mismos errores, vicios o corruptelas. Lo útil sería, que en mira de un elevado propósito, se discutan ideas, y no hacer de ningúna pasión partidaria, arma venenosa para disfrazar intenciones mezquinas. Esta es la mira franca que tenemos. Sin odios, sin fraccionamientos estériles, encaremos la solución de nuestro primer problema político, a fin de llegar con un gobierno colorado que tanta falta le hace a nuestro país.
Cuando el 11 de septiembre de 1887, Bernardino Caballero fundaba la Asociación Nacional Republicana, en compañía de unos cuantos hombres más en el Teatro Olimpo, creemos que aparte de esos ideales y sueños de una mejor patria, bajo la insignia del republicanismo, se habrá inspirado en los buenos deseos unidos bajo un mismo ideal acompañado de hombres quienes siendo amigos, compañeros de trabajo, soldados de López, que, por medio de un vínculo jurídico (el Acta de Fundación) sellaron una amistad bajo la denominación de la ANR, con el deseo de fortalecer una Patria, que necesitó en esos duros años a hombres patriotas y gentiles para su reconstrucción y su fortalecimiento. No venimos a enarbolar la bandera de odios, levantamos la enseña sagrada de la unión, bajo cuyos amplios pliegues pueden cobijarse los hombres y las mujeres que participen de nuestras sinceras intenciones al decir del fundador del partido.
A través de los años, hemos visto que ha sido desvirtuado dicho vínculo, en el cual hombres y mujeres, que a través de una afiliación, que aceptan ser miembros de un glorioso partido, son cegados por anti valores, como la sed y ambición de poder como los elementos negativos y dañinos en contra de la noble tarea de servir al ciudadano paraguayo.
Hoy día, vemos que nuestro partido va fortaleciéndose. Va estructurándose nuevamente y con el acople de hombres y mujeres ha venido surgiendo de la dura pero no fatal caída del 20 de abril. Desde la llanura el Partido a través de sus representantes en el gobierno ha influido poderosa y decisivamente en la defensa de la libertad, la soberanía de la Patria, la vigencia de la autodeterminación de los pueblos y la defensa máxima de la Constitución y los órganos del Estado. Hoy, con valores como la amistad se puede fomentar dicho fortalecimiento. Mientras existan más hombres y mujeres basados en los principios y en la doctrina de un partido con bases campesinas, con pensamiento humanista y tradicionalista, que se abre paso en una época de cambios y renovaciones modelando un nuevo pensamiento, defendiendo los derechos de los paraguayos y propugnando una administración correcta del Estado, podemos decir que el Partido no tendrá fin, no tendrá en su seno a hermanos egoístas sino a hombres solidarios y patriotas, que aman a la Patria y no beneficiarán a un número reducido de personas.
La vivencia últimamente obtenida en compañía de amigos que comparten el mismo pensamiento republicano nacionalista, hace que podamos redactar este escrito, y lo podamos demostrar, y lo hacemos unidos, sin distinción movimentista ni mezquindad.
Cuando un partido te da la oferta de estar bajo su manto, tengamos en cuenta que no significa que sólo servirá para cuestiones electoralistas, hoy agregamos un nuevo sentido, cual es la amistad, eliminando de esta manera y de una forma muy noble, los vicios políticos de los cuales hemos sido víctimas y que nos ha costado como partido sufrir: soberbia, denigración, mentiras, engaños, y lo peor de todo, la falta de respeto a las leyes. Solo por citar.
El noble deseo de construir una mejor Patria, para bien común y para los que vendrán, debe orientar nuestras acciones en base a los principios partidarios acompañada de la máxima expresión de aprecio al ser humano: la AMISTAD, vínculo que sobre todo nos une, y con el vínculo que aún más nos une, el colorado, nos haga mejores hombres y mujeres para un país tan necesitado, y que espera mucho de sus jóvenes.
VIVA EL PARTIDO COLORADO!!! VIVA LA REPUBLICA DEL PARAGUAY!!!
Cristian Arguello, Cruzada Republicana
Reinaldo Rivas, Honor Colorado MUCC
Anuar Gossen, Compañeros Colorados
Marcelo Soto, Honor Colorado MICC
Marcos Benítez, Frente para la Victoria
Pedro Vargas, Movimiento Progresista Colorado
Diego Segovia, Honor Colorado – César Segovia
Jesús Ortiz, Dignidad Republicana
Martín Cardozo, Frente para la Victoria
Fabio Candia, colorado independiente.
CORONEL OVIEDO, 11 DE SETIEMBRE DE 2012.
miércoles, 1 de agosto de 2012
El juicio polémico… de un hombre polémico.
Evidentemente que Fernando Lugo desde su carrera obispal, su ascenso meteórico en política, sus aciertos y errores, (más errores que aciertos), sus escándalos y su juicio, estuvieron marcados de polémicas; su marcada presencia (o marcados silencios) en momentos sin precedentes en la República lo hace merecedor de las páginas de la historia nacional por los hechos acontecidos, que le costaron el cargo a él y a su séquito de hombres que disfrutaron el poder por el término de casi cuatro años.
Desde su carrera obispal, por el acompañamiento a los pobres, por su entrega y vocación a los mismos y la población campesina que encontró en él, una figura de amparo y representación, logró insertarse en el campo político paraguayo, tan folclórico y tan elocuente con tan solo pronunciar la frase “la política paraguaya”. Y es así, esta frase comprende partidos políticos, movimientos, líderes políticos, personajes de la farándula politiquera que tantos “aportes” hacen a la cultura política nacional. Tan sucia e infame ha sido la política paraguaya, que así la figura de un obispo, con supuesta credibilidad y muchas promesas pudo penetrar en este espinoso campo. Evidentemente que, cualquier individuo que tenga dentro de su retórica las palabras “reforma agraria” y “pobreza cero”, cualquiera puede ser un gran hombre político. Bien, Lugo tuvo la propicia ocasión y lo logró. Desde su obispado siempre arengó la defensa del campesinado y del sector rural como así la defensa de los pobres, motivándose asi el mote de “obispo de los pobres”. Con el hecho del 2006, el ex Presidente Duarte Frutos bebiendo de las ínfulas del poder y el máximo grado de derroche y ostentación por parte de su elite política quien lo arrastró a tales puntos, sus deseos máximos de ser reelecto Presidente ante la imposibilidad constitucional, y su candidatura a Presidente del Partido Colorado, motivó la Resistencia Ciudadana; una miríada de partidos políticos y sectores sociales que se congregaron para dar el máximo repudio a los atropellos de Duarte Frutos. En esos años, la prensa nacional lo posicionaba como uno de los mejores candidatos para el Palacio de López, junto con la oficialista Blanca Ovelar y el líder militar Lino Oviedo. Este hecho marcó un antes y un después en su vida.
Fernando Lugo, con la ciudadanía harta de más de 60 años de hegemonía colorada, con una dictadura a cuestas y una democracia a medias, todavía adolescente y juvenil, se lanzó a la arena política como candidato presidencial, acompañado de diversos sectores sociales y políticos, unido al tradicional partido Liberal Radical Auténtico, lograron la victoria en las urnas del 20 de abril del 2008. Esta victoria sin dudas fue, a pesar de la unión ideológica de agua y aceite (es decir, del partido conservador y liberal PLRA y los partidos de izquierda y progresistas) la más significativa de los últimos tiempos. Caía un gigante, despertaban asimismo a un gigante: la ciudadanía. Lugo siempre prometió el mejoramiento del sistema judicial, la revisión de tratados internacionales como lo fue Itaipú y Yacyretá, la recuperación de la llamada “soberanía energética”, la reforma agraria, la educación y salud gratuitas. Todo esto interesante, muy a favor estuvo la ciudadanía con estas proposiciones. El siguiente paso, después de la victoria política, obviamente, era la política. Lugo debía lidiar con su principal partido compañero de alianza, un partido liberal que siempre reclamó espacios y lugares estratégicos para el desarrollo del gobierno libero-luguista. La primera Concertación Nacional, entre el PLRA y el Frente Guasú (con más de 12 partidos minoritarios) llamada la Alianza Patriótica para el Cambio significó el avance en el desarrollo de las negociaciones políticas. Es de resaltar que dos pensamientos antagónicos se hayan unido, pero la respuesta estaba a la vista: una ciudadanía cansada de los atropellos que hicieron siempre los gobernantes de un mismo partido, la ocasión perfecta de presentar un candidato casi mesiánico y el futuro prometedor de un nuevo país. En sus casi 4 años de gobierno, tuvo sus avances como sus retrocesos. Esto motiva a que en el año 2012, el Congreso, a través de su Cámara de Diputados pueda acusarlo de mal desempeño de funciones, obteniendo los votos necesarios y con una abrumadora mayoría, el juicio político se llevaría a cabo en la Cámara de Senadores, que con otra amplia mayoría, lo pudo condenar y destituirlo del cargo.
Si bien es verdad que el Paraguay tuvo avances en materia económica, los logros en Itaipú, el desarrollo de programas rurales y el avance en salud en cuanto a su gratuidad, el ambiente político nunca fue favorable a Lugo. Con una parlamento adversario, no supo manejar las situaciones y propició el mismo, su propio juicio. El libelo acusatorio con cinco puntos fue nada más que trámite y un poco de astucia para lo que ya se sabía que iba a ocurrir: su destitución. La gota que colmó el vaso fue el suceso de Curuguaty, que hasta el sol de hoy no se sabe en realidad que fue lo que motivó todo este hecho, macabro por cierto, puesto que se mataron paraguayos, se mataron entre sí, policías y campesinos. Habría que saber realmente si Lugo quiso ser presidente o si en verdad no supo aprovechar el momento oportuno que lo catapultó a tan elevado cargo de la primera magistratura de la República. De haber pactado con un partido político no muy afín a sus ideas políticas, como el PLRA, de ser su mayor caudal electoral base de su triunfo en las urnas del 2008, y el hecho de “haberle retirado la embajada en la Alianza Patriótica”, debido a su torpeza política, su impertinencia y su miopía política, terminaron dejándolo de lado, recibiendo la espalda de un partido que bien pudo haberle ayudado bastante.
Y así como se vino, se fue. Por mucha suerte. Es cierto que en política muchas veces uno tiene también sus errores, pero estos se pagan caro. Lugo pagó caro por el hecho de darle la espalda a un partido que le aportó el 70% del apoyo para su victoria. Si no fuera por la soberbia de Duarte Frutos, si no fuera por aquellos momentos de resistencia ciudadana a sus deseos de perpetrarse en el poder, no hubiese llegado a tan magno cargo. Simplemente, no estaba preparado y nunca lo estuvo. Siempre lo salvó alguno que otro hecho ante los miles de escándalos en los que se envolvió, como de los malos movimientos dentro del tablero político. Terminó siendo echado, y hoy sus quejas nada mas son improperios comunes hacia sus juzgadores, otrora compañeros de la Alianza, como “golpistas”, hecho que no se ajusta, pues no existió golpe sino un juicio político, establecido en la Constitución.
Hoy, es historia, como diría un connotado profesor de ciencias políticas, refiriéndose a Lugo. Su paso por la presidencia, su falta de preparación y la oleada de intromisiones extranjeras, las suspensiones en el sistema de integración regional (MERCOSUR) y la continuidad de querer instalar un gobierno paralelo, de apelar a sus amistades ideológicas, de apoyar la suspensión por motivos políticos sin pretender siquiera pensar en los beneficios nacionales, evidencia un antipatriotismo, un legionarismo semejante al del ’70, que nuevamente hoy tenemos que vivir.
La proyección de la Patria y superados los intereses particulares, evidenciarán el progreso anhelado y querido por nuestros grandes próceres y patriotas de la Magna Historia Nacional. Hoy necesitamos de una verdadera lucha y es aquella de superar el individualismo, el dejar de lado el doble discurso apelando a la ciudadanía y al pueblo como abogados, puesto que en su mayoría, el pueblo sigue confundido y perplejo por los hechos que han sucedido. Irónico, el pueblo se encuentra confundido, pero en sus manos se encuentra la decisión final. Es el derecho al sufragio y el de saber votar a conciencia, sabiendo que se elige no por 5 años, o por periodos de gobierno, sino que se elige por el bien de nuestra Patria, por el bien de aquellos que vendrán a habitarla.
Por Fabio Candia. 05 de Julio 2012.
Desde su carrera obispal, por el acompañamiento a los pobres, por su entrega y vocación a los mismos y la población campesina que encontró en él, una figura de amparo y representación, logró insertarse en el campo político paraguayo, tan folclórico y tan elocuente con tan solo pronunciar la frase “la política paraguaya”. Y es así, esta frase comprende partidos políticos, movimientos, líderes políticos, personajes de la farándula politiquera que tantos “aportes” hacen a la cultura política nacional. Tan sucia e infame ha sido la política paraguaya, que así la figura de un obispo, con supuesta credibilidad y muchas promesas pudo penetrar en este espinoso campo. Evidentemente que, cualquier individuo que tenga dentro de su retórica las palabras “reforma agraria” y “pobreza cero”, cualquiera puede ser un gran hombre político. Bien, Lugo tuvo la propicia ocasión y lo logró. Desde su obispado siempre arengó la defensa del campesinado y del sector rural como así la defensa de los pobres, motivándose asi el mote de “obispo de los pobres”. Con el hecho del 2006, el ex Presidente Duarte Frutos bebiendo de las ínfulas del poder y el máximo grado de derroche y ostentación por parte de su elite política quien lo arrastró a tales puntos, sus deseos máximos de ser reelecto Presidente ante la imposibilidad constitucional, y su candidatura a Presidente del Partido Colorado, motivó la Resistencia Ciudadana; una miríada de partidos políticos y sectores sociales que se congregaron para dar el máximo repudio a los atropellos de Duarte Frutos. En esos años, la prensa nacional lo posicionaba como uno de los mejores candidatos para el Palacio de López, junto con la oficialista Blanca Ovelar y el líder militar Lino Oviedo. Este hecho marcó un antes y un después en su vida.
Fernando Lugo, con la ciudadanía harta de más de 60 años de hegemonía colorada, con una dictadura a cuestas y una democracia a medias, todavía adolescente y juvenil, se lanzó a la arena política como candidato presidencial, acompañado de diversos sectores sociales y políticos, unido al tradicional partido Liberal Radical Auténtico, lograron la victoria en las urnas del 20 de abril del 2008. Esta victoria sin dudas fue, a pesar de la unión ideológica de agua y aceite (es decir, del partido conservador y liberal PLRA y los partidos de izquierda y progresistas) la más significativa de los últimos tiempos. Caía un gigante, despertaban asimismo a un gigante: la ciudadanía. Lugo siempre prometió el mejoramiento del sistema judicial, la revisión de tratados internacionales como lo fue Itaipú y Yacyretá, la recuperación de la llamada “soberanía energética”, la reforma agraria, la educación y salud gratuitas. Todo esto interesante, muy a favor estuvo la ciudadanía con estas proposiciones. El siguiente paso, después de la victoria política, obviamente, era la política. Lugo debía lidiar con su principal partido compañero de alianza, un partido liberal que siempre reclamó espacios y lugares estratégicos para el desarrollo del gobierno libero-luguista. La primera Concertación Nacional, entre el PLRA y el Frente Guasú (con más de 12 partidos minoritarios) llamada la Alianza Patriótica para el Cambio significó el avance en el desarrollo de las negociaciones políticas. Es de resaltar que dos pensamientos antagónicos se hayan unido, pero la respuesta estaba a la vista: una ciudadanía cansada de los atropellos que hicieron siempre los gobernantes de un mismo partido, la ocasión perfecta de presentar un candidato casi mesiánico y el futuro prometedor de un nuevo país. En sus casi 4 años de gobierno, tuvo sus avances como sus retrocesos. Esto motiva a que en el año 2012, el Congreso, a través de su Cámara de Diputados pueda acusarlo de mal desempeño de funciones, obteniendo los votos necesarios y con una abrumadora mayoría, el juicio político se llevaría a cabo en la Cámara de Senadores, que con otra amplia mayoría, lo pudo condenar y destituirlo del cargo.
Si bien es verdad que el Paraguay tuvo avances en materia económica, los logros en Itaipú, el desarrollo de programas rurales y el avance en salud en cuanto a su gratuidad, el ambiente político nunca fue favorable a Lugo. Con una parlamento adversario, no supo manejar las situaciones y propició el mismo, su propio juicio. El libelo acusatorio con cinco puntos fue nada más que trámite y un poco de astucia para lo que ya se sabía que iba a ocurrir: su destitución. La gota que colmó el vaso fue el suceso de Curuguaty, que hasta el sol de hoy no se sabe en realidad que fue lo que motivó todo este hecho, macabro por cierto, puesto que se mataron paraguayos, se mataron entre sí, policías y campesinos. Habría que saber realmente si Lugo quiso ser presidente o si en verdad no supo aprovechar el momento oportuno que lo catapultó a tan elevado cargo de la primera magistratura de la República. De haber pactado con un partido político no muy afín a sus ideas políticas, como el PLRA, de ser su mayor caudal electoral base de su triunfo en las urnas del 2008, y el hecho de “haberle retirado la embajada en la Alianza Patriótica”, debido a su torpeza política, su impertinencia y su miopía política, terminaron dejándolo de lado, recibiendo la espalda de un partido que bien pudo haberle ayudado bastante.
Y así como se vino, se fue. Por mucha suerte. Es cierto que en política muchas veces uno tiene también sus errores, pero estos se pagan caro. Lugo pagó caro por el hecho de darle la espalda a un partido que le aportó el 70% del apoyo para su victoria. Si no fuera por la soberbia de Duarte Frutos, si no fuera por aquellos momentos de resistencia ciudadana a sus deseos de perpetrarse en el poder, no hubiese llegado a tan magno cargo. Simplemente, no estaba preparado y nunca lo estuvo. Siempre lo salvó alguno que otro hecho ante los miles de escándalos en los que se envolvió, como de los malos movimientos dentro del tablero político. Terminó siendo echado, y hoy sus quejas nada mas son improperios comunes hacia sus juzgadores, otrora compañeros de la Alianza, como “golpistas”, hecho que no se ajusta, pues no existió golpe sino un juicio político, establecido en la Constitución.
Hoy, es historia, como diría un connotado profesor de ciencias políticas, refiriéndose a Lugo. Su paso por la presidencia, su falta de preparación y la oleada de intromisiones extranjeras, las suspensiones en el sistema de integración regional (MERCOSUR) y la continuidad de querer instalar un gobierno paralelo, de apelar a sus amistades ideológicas, de apoyar la suspensión por motivos políticos sin pretender siquiera pensar en los beneficios nacionales, evidencia un antipatriotismo, un legionarismo semejante al del ’70, que nuevamente hoy tenemos que vivir.
La proyección de la Patria y superados los intereses particulares, evidenciarán el progreso anhelado y querido por nuestros grandes próceres y patriotas de la Magna Historia Nacional. Hoy necesitamos de una verdadera lucha y es aquella de superar el individualismo, el dejar de lado el doble discurso apelando a la ciudadanía y al pueblo como abogados, puesto que en su mayoría, el pueblo sigue confundido y perplejo por los hechos que han sucedido. Irónico, el pueblo se encuentra confundido, pero en sus manos se encuentra la decisión final. Es el derecho al sufragio y el de saber votar a conciencia, sabiendo que se elige no por 5 años, o por periodos de gobierno, sino que se elige por el bien de nuestra Patria, por el bien de aquellos que vendrán a habitarla.
Por Fabio Candia. 05 de Julio 2012.
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