lunes, 23 de mayo de 2016

La movilización estudiantil en Paraguay


Escrito para la materia de Filosofía Política, 1º año de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional del Caaguazú, 2016
Por: Abog. Fabio Candia Sánchez


La movilización estudiantil en Paraguay generó una crisis educativa nacional ante la negativa de diálogo entre todos los sectores (gobierno-docentes-sindicalistas-estudiantes), y que finalmente desembocó en la salida de la ex ministra de Educación Marta Lafuente.

En este sentido, la articulación de un discurso en común por parte de los jóvenes agremiados en diversas organizaciones estudiantiles con diferentes pensamientos y fines, sumándose el objetivo claro y preciso de tomar colegios públicos ejerciendo presión y forzando a todos los sectores a sumarse a la causa, tomaron la decisión de solicitar la renuncia de la hoy ex Ministra, demostrándose así la fuerza de la presión estudiantil.

Todo empezó con los “cocidos de oro”
Primero empezó con sindicatos docentes protestando frente al MEC por la sobrefacturación de desayunos para jornadas de capacitación por parte del Ministerio, cosa que al fin no aconteció.

Un año atrás, el estamento docente convocó una huelga que al final fue declarada ilegal por resolución judicial, motivando un descenso en los ánimos de protesta por parte de dicho sector puesto que atacó salarios y una persecución hasta lamentable, al solicitar reajustes salariales y mayor capacitación docente.

La toma de colegios
Representantes de diferentes organizaciones mencionaron que la “toma” sería de brazos caídos, de manera indefinida hasta que la Ministra abandone el cargo, debido a que no accedió al diálogo, erró en la apreciación política de la situación y se encontró mal asesorada por el equipo ministerial. La misma había mencionado que “estaba trabajando por modificar muchas cosas en el ministerio y voy a seguir en esa dirección. Mejor formación docente, mejor infraestructura escolar, mayor cobertura para niños y jóvenes: la renuncia no está en mi agenda”. (Declaraciones a medios de prensa, jueves 28 de abril de 2016; Diario ADN fecha viernes 29 de abril de 2016, pág. 10)
El caldo de cultivo para toda la propuesta fueron los cocidos de oro y la reglamentación de los centros de estudiantes en cada colegio por parte del Ministerio. Se activó la bomba.

La toma la inició una organización estudiantil, posteriormente se sumaron otras organizaciones, en donde visiblemente el rol femenino jugó un papel preponderante. Aquí es donde se encuentran las virtudes de la movilización estudiantil, razón por la cual se considera un éxito ante todas las demás protestas generadas por los docentes, funcionarios y sindicalistas: articulación de un discurso único y acción efectiva de presión.

Protesta general
A la protesta estudiantil, se sumaron al barco de repudios a todo el gabinete ministerial educativo, como al mismo Presidente de la República y entorno, gremios de docentes, universitarios y hasta médicos.

Muchos especularon con que las exigencias estudiantiles eran maquinadas por referentes políticos, especialmente de la izquierda paraguaya para sacar réditos políticos (Montero Tirado), con lo cual se polarizó aún más la situación, sumándose la prensa con mayor presión y cobertura de cada hecho o toma por parte de los estudiantes inclusive a nivel país.

La clase política apuntó a una interpelación e inclusive al juicio político hacia la ex ministra Lafuente. El Primer Mandatario se mantuvo hasta el último manteniendo a su pariente al frente de la cartera ministerial educativa. La situación se agravó aún más cuando la Policía y la Fiscalía intentaron ingresar al primer colegio tomado en Asunción, el “República Argentina”, siendo todo intento de conversación y negociación nulo. Hasta la organización “Juntos por la Educación” intentó mediar pero fue un fracaso, lo que generó descrédito nacional hacia dicha organización. Los estudiantes pidieron la cabeza de la Ministra, una conversación con el presidente Cartes y una firma de acuerdo y compromiso sobre diferentes puntos como ser: el aumento de la inversión en educación sobre el PIB, dejar sin efecto la resolución ministerial que regula centros de estudiantes y el control en el uso de recursos para infraestructura, especialmente FONACIDE.

Lafuente abandona el cargo. La clase política en el estamento educativo. La victoria estudiantil.
Lafuente anuncia su salida por la puerta grande sin mencionar la palabra “renuncia”. Rodeada de todos los ministros y secretarios ejecutivos del gobierno nacional tras 4 horas de reunión, elogió su gestión mencionando que había ganado la “presión” y la “mediatización estudiantil”.

Con su salida, y el anuncio del nuevo Ministro, el político afiliado a la ANR Enrique Riera, presidente del Consejo de la Magistratura, se avistaron nuevos cambios. Se llevó a cabo la solicitada reunión con el Ministro, con el Presidente de la República y se dio la firma del acuerdo en todos sus puntos exigidos por los secundarios.
De ahora en más, la situación actual requiere de un largo proceso para visualizar si los reclamos fueron programáticos y consistentes: muchos hechos políticos son necesarios para la consecución de la solicitada calidad educativa.
Al respecto, quiero tomar puntos que son necesarios analizar a toda esta situación: si la protesta o reclamos se basan sobre la infraestructura y el cambio de la malla curricular, ¿por qué se ataca FONACIDE y se buscan culpables del pasado? La Reforma Educativa es hija de su tiempo: fue formada por intelectuales de la época y lo primordial era salir del esquema educativo heredado del gobierno de Alfredo Stroessner. Con ello, si el problema es la infraestructura: ¿Dónde están las inversiones? Un alto porcentaje de Intendentes Municipales y Gobernadores se encuentran salpicados por malversación y falta de entrega de rendición de cuentas. Si ellos son responsables directos: ¿qué hizo el MEC? Con todo esto, se instala el debate de la centralización de los recursos. A ello se suma la bajísima o nula ejecución presupuestaria por parte del Ministerio en diversos puntos como capacitación, uso de TICs e infraestructura. Agregando más, en una reunión entre el nuevo Ministro y los Gobernadores del Paraguay, se evidenció que el Estado paraguayo desde un Ministerio paga el doble de lo que paga una Gobernación para la construcción de un aula con las mismas dimensiones que solicita la Dirección de Infraestructura del MEC. ¿Es problema de gestión? ¿Hay un trasfondo en todo esto?
La movilización estudiantil generó cambios sin precedentes: movieron el tablero político, instalaron el tema en los medios y en cierta medida la clase política se ajustó a su favor, jugando inclusive en contra del establishment político del Ejecutivo, algo que sin duda mantiene en vigilia al entorno presidencial con respecto al tema que se genera siempre dos años antes de finalizar el periodo constitucional: la reelección.

Superar desafíos educativos
Necesariamente para superar todos los desafíos y problemas educativos debemos comprender que es un tema que no solo de exclusividad de una cartera ministerial: es un problema de todos que debe tratarse y acordarse en colectivo como calidad en el sistema educativo, educación e inversión científica, acceso a las tecnologías de la información y comunicación, apuesta al desarrollo de capacidades de acuerdo al entorno y educación superior son temas que merecen el análisis profundo y el debate para el consenso, apuntar a la inversión educativa de calidad para no solamente superar ránkings internacionales en donde Paraguay se encuentra casi último, sino mejorar nuestra capacidad y habilidad de ser paraguayos en una sociedad que necesita también mucha autoestima y comprender los aspectos negativos de su entorno que no le permiten crecer.

domingo, 15 de mayo de 2016

La felicidad diminuta


Domingo. Amanecía y las noticias cuando te toman despertando, te cambian en absoluto el día. Ni siquiera sabía que era domingo y supe de tu existencia. Lloré como un bebé, tal así como eres, una bebe. Ni siquiera sabía que serías, niña o niño, pero lloré y fui feliz, tan feliz que dejé de ser yo mismo para ser vos.

El amor me encontró así, un domingo, y fue así cuando dibujé tu sonrisa; tenías la mirada más tierna del mundo y regalabas sonrisas y muecas pueriles como si siempre fuéramos graciosos. Así nos dibujaste una nueva vida, regalaste el amor más perfecto a dos personas que se juraron amor eterno y hoy te juramos cuidado eterno.

Vivo en una situación permanente de saber si seré lo mejor para vos: creí que podía ser mejor si tenías lujos, pero no. Creí que podía ser el mejor si tenías todas las comodidades pero no. Si bien todo tendrás y todo lo que quieras también, si tienes amor siempre, todo lo mejor del mundo va a ser realidad, va a ser posible.

Me imagino días corriendo contigo. Me imagino sonámbulo detrás de ti en tus días de locura adolescente y juvenil. Me imagino sonriendo con cada broma o picardía. Me imagino tus desafíos, tus esperanzas, tus tristezas y desconfianzas. Pero no me imagino tu rostro hasta el primer llanto de bebé con suaves llamados a “abrázame papá” o “libérame de estos papá”. Busco solamente tu felicidad aunque todavía ni siquiera te haya visto. No te veo pero te siento. Y me haces sentir el hombre más feliz del mundo.

La verdad, dibujamos tu mirada pero yo ya quiero escuchar tu voz y quiero oírte diciéndome papá. Quiero tomar tu manito y morderte los pies mientras pides auxilio a tu mamá. Lo siento, tu mamá no tendrá intervención en los juegos de padre e hija. Es de mi exclusividad.

La vida va a ir pasando y se que serás grande. Serás una gran mujer. Sentirás lo mismo que tu madre y tendrás los mismos sentimientos que hoy te expreso y siento. Yo hoy busco con ansias cargarte ya. Ni siquiera has conocido el mundo pero nosotros te conocemos, yo te extraño cuando no estás y vos lo sabés. Imagino mis tardes bajo árboles frondosos en el ocaso de la vida viéndote feliz, viendo que la vida ha sido de victorias y derrotas para la construcción de tu propia vida y que tú puedas construirla a mis nietos. Tu madre, mi eterno amor, siempre será la mujer que me cuidará, esté donde esté, y siempre tendremos este sentimiento que hoy te lo escribo así, para que viva eternamente en tu recuerdo. Ambos fuimos felices.

Con todo esto pequeña, te espero: veo venir el día en que nos alegres el corazón. Todos los que te esperamos y tienen tu misma sangre aguardamos tu llegada y sonrisa, tus miradas y cariños de bebé, para que con tu existencia nos des la razón de vida y de seguir luchando por un país mejor. La familia que te trae al mundo es la mejor que has podido tener, y no lo digo por exceso de vanidad, sino por quien te lleva en vientre y que siempre podrá darte el instinto femenino que papá biológica y naturalmente no podrá darte. Yo te daré, si, el amor más grande y jamás imaginado. Te amo Valeria.

miércoles, 4 de febrero de 2015

HACIA EL DESPRESTIGIO COLORADO-REPUBLICANO.

De manera despiadada y hasta casi denigrante, hoy en día decirle a alguien seccionalero es lo peor: es lo más negativo y oscuro que se puede ser en el Paraguay, es hasta comparable con un paria de la antigua India. Se lo vincula con el dinero, con el tráfico de influencia, con la ostentación del poder absoluto. Sin embargo, y en el mayor de los casos, seccionalero es solamente aquel que participa activamente en su seccional, sirve de caudillo y gestiona beneficios para la comunidad, y no cuenta con un cargo público, o si lo tiene, solo cobra lo mínimo a través de un contrato laboral. Y existe también lo opuesto: seccionalero que aprovechando situaciones, amistades, oportunismo, saca provecho, cargos con buena remuneración, y que si bien, puede obtener mejores beneficios por su inmejorable situación, lo deplorable y detestable es su condición anti solidaria y el acomodo político del que siempre estará pendiente, buscando del saco del cual colgarse.

En teoría, el seccionalero es aquel que ocupa un cargo partidario por motivo de elección popular; es el representante partidario que ha ganado su lugar de manera institucional y legítimamente por virtud de la decisión del pueblo colorado. Pero se descalifica intensamente al ciudadano paraguayo funcionario público solo por su afiliación colorada, a pesar de que también existen muchos afiliados a otras nucleaciones políticas y que bien cobran del Estado y hasta han despilfarrado dinero público en ocasión de gobiernos anteriores. ¿Y los otros, qué? No se trata de esgrimir una defensa simple: es un derecho establecido el ocupar un cargo público. Pero no vamos a defender aquello que transgreda la ley y nuestros principios partidarios.

La creación del Partido Colorado, Asociación Nacional Republicana, tuvo un fuerte contenido social; su fundación se remonta por la necesidad cívica de construir un país en ruinas, de lograr la reconstrucción del país a través de programas políticos que se puedan ofrecer como gobierno. Tras la gran Guerra de la Triple Alianza, la apertura nacional a través de una constituyente y la creación de partidos políticos significó un gran avance en la materia, el bipartidismo en el Paraguay iniciaba y esto, a pesar de las corrientes foráneas y extranjeras, el Partido Colorado mantuvo una línea doctrinaria y político-ideológica diferente a los pensamientos de aquella época, manteniéndose hasta hoy en día, pero con muchas diferencias debido a la práctica demostrada de los representantes. Por ejemplo, hablar de un partido agrarista, pero con representantes partidarios terratenientes con títulos de dudosa adquisición; o agrarismo pero ausencia de políticas en cuanto a imposición de gravámenes a la soja, promovidas desde el mismo gobierno con presidente de afiliación colorada, llama la atención.

Pero en sintonía con los pensamientos político-partidarios que fueran diseñados por Bernardino Caballero, fundador del gran Partido Nacional Republicano, animado en la solidaridad y el sentimiento republicano, y ese deseo de promoción de la defensa de la figura del hombre paraguayo que por sus convicciones, por su pensamiento político y por su definición política ha optado por el coloradismo como su forma de contribuir a la política paraguaya, qué mejor espacio que defender esa figura que a través de las seccionales.

El paraguayo siempre tuvo la tendencia social de tener definida sus diferencias: o es cerrista u olimpista, o es colorado o liberal, o es católico o evangélico, o es conservador o libertario. Siempre existió esa dicotomía en la sociedad paraguaya tan particular. Esta particularidad se encuentra en la ronda de amigos, en los encuentros de fútbol, en todos los círculos sociales sin diferencia. Negar esta realidad, y por ende, negar la condición de un integrante de la sociedad por su opción, en este caso política, es negar la condición humana y reducir el concepto de ser humano a un ser-sin-realidad. Esa libertad de optar por un partido político y determinarse ante tal situación, optando por ser afiliado, y en algunos casos, optando por pugnar cargos (en el caso del coloradismo, miembro de la Junta, Presidente de seccional, miembro convencional, miembro de seccional) es una libertad consagrada en la misma Carta Magna, y quienes hoy reducen ese concepto y hasta ridiculizan la opción política tomada a través del coloradismo, demuestran más que nada su odio político y hasta el resentimiento por los fracasos, tanto en ideas como en pugnas electorales. Demuestran una crítica barata que se convierten en lecturas miserables y ruidos molestosos para quienes transitan el rumbo de la convicción y la fe en la política a pesar de los errores y los vicios, puesto que la política es humana, la política es por lo tanto acierto y error, virtud y vicio. Pero ante los errores y los vicios, y los pocos ejemplos partidarios de aceptar los errores, evidencia la terquedad, necedad, y la demostración de que se sirven de una estructura política para seguir manteniendo los beneficios y ventajas del poder.

Es así que ante el crecimiento humano que se visualizaba en las filas del Partido Colorado a través de sus afiliados con el correr del tiempo, las seccionales coloradas fueron creadas con el fin de satisfacer a ese creciente número de afiliados que se fueron incorporando en masa en la medida que el Partido Colorado reflejaba y convertía en realidades concretas sus ansias y aspiraciones. Las Seccionales Coloradas fueron creadas como bases auxiliares y vehículo motor de los sueños de sus dirigentes y del pueblo colorado, y de los planes, programas y realizaciones emanados de la alta autoridad partidaria.

Honrar la figura de la dirigencia partidaria colorada, independientemente del carácter movimentista e interno que pudiera generarse, es un deber como ser político, es un tributo al sistema democrático y republicano por sostener a la República del Paraguay y a sus instituciones. Para el nacionalismo colorado, la incansable acción solidaria de los dirigentes de base para combatir los enemigos comunes del día a día, es el motor para seguir pensando en una sociedad motivada por la solidaridad y el humanismo, principios que son el rumbo del Partido Colorado hacia las aspiraciones como nación y Estado paraguayo.

Pero hoy en día, los tiempos cambiaron. El partido necesita ajustarse a los nuevos tiempos y aún los pensamientos dentro de la institución demuestran que estamos pegados al viejo estilo de política. El acceso a los cargos públicos debe ser transparente y para tal solo se requiere idoneidad y concurso. Ante esta situación, el seccionalero tiene derecho de acceder al cargo público, y al accederlo, se le critica la condición colorada. ¡Cuántos colorados se sirvieron del gobierno anterior de cargos importantes a pesar de su afiliación colorada! ¡Cuántos hoy sirven de funcionarios (de confianza y permanentes) de afiliación política distinta se encuentran en el poder! Y al hablar de poder, entiéndase, LOS 3 PODERES DEL ESTADO. De igual manera, existe una falta de reconocimiento de parte de las autoridades partidarias y del actual gobierno nacional hacia los “seccionaleros”, a pesar de ser baluartes y sustentos democráticos del partido y de la nación, supliendo inclusive la labor del burócrata (partidario o no). Los “seccionaleros” cumplen la mayor de las veces esa función: atención de necesidades, primeros auxilios, urgencias… los detractores lo dicen que motivados por asistencialismo. Nosotros los defensores lo decimos por solidaridad y humanismo, a veces por la gran ausencia del Estado en los temas puntuales de la nación. Un estado ausente que a pesar de ser gobierno en muchos de los casos, con colorados a la cabeza, se dirigen a la creación de modelos de sociedad alejados de la realidad nacional, promoviendo el beneficio para unos pocos. Inclusive sectores de poder tienden a la satanización de dicha figura en busca del desprestigio político partidario como prólogo de futuras cuestiones electorales.

Como diría un intelectual colorado sobre las seccionales: Las seccionales Coloradas constituyen la permanencia constante del Partido Colorado al interior de las masas. No sólo su importancia se debe medir por el servicio que presta antes, durante y después de las elecciones para elegir a sus propias autoridades y a los de los municipios, de los departamentos y nacionales, sino porque sin ellas el Partido Colorado no tendría consistencia, ni perennidad histórica; sería como un castillo construido sobre terreno falso. Ante esto, decir si le corresponde ocupar un cargo público, le corresponde. No en virtud de un premio o por su dedicación al Partido: sino por su vocación de servicio y cumpliendo las condiciones ajustándose a la Ley, como hombres y mujeres de la República que somos. Ser seccionalero no es un pecado, es una virtud; y aquellos que maltratan ese verbo (en virtud de su constante acción) no le obsta a ocupar un cargo público. Es una satanización mediática la que pretende instalarse con el solo hecho de disminuir la capacidad política y electoral con que cuenta con el Partido.

Ante estos desafíos, obviamente el colorado no debe tener por acabada su doctrina y filosofía; no tiene el poder absoluto ni se encuentra ajustado al poder por tiempos eternos. El miembro de una seccional se encuentra ante esa labor intermitente de seguir sirviendo a pesar de ser o no ser gobierno: debe erigirse en el promotor del bienestar partidario y catequista de las sagradas aspiraciones políticas sin servir a los intereses cupulares ni de los sectores poderosos ajenos a la sensibilidad social. Su fin es el servicio. Su medio es el coloradismo. Su motor es la pasión por la política sabiendo que el Partido a través de sus seccionales son verdaderas escuelas de formación política partidaria y pública, que a más de constituirse como vías de acceso al poder público y el ejercicio de dicho poder en miras al bien común, debe ocuparse de formar dirigentes, mejorar sus destrezas y potencialidades, y nutrir el semillero para un mejor porvenir. Ese es el coloradismo. El de servicio. El que amén de poder ocupar un cargo público, también no olvide al pueblo sufrido. La condición de colorado es un compromiso más ante la asunción de la función pública para el cumplimiento de real función: el servicio al pueblo. No evadamos los escándalos por remuneraciones sorprendentes de colorados que se olvidan del servicio: la complicidad nos hace más culpables. Con sus aciertos y errores, el Partido Colorado debe vitalizarse en base a sus logros, aprender de los errores y construir una sociedad política que permita un debate en torno a políticas de gobierno y de Estado, y no en discusiones estériles partidarias sobre distribución de cargos, privilegios, y otros errores que hasta hoy día se visualizan.

Los retos del siglo, la utilización de tecnologías, la humanización, el servicio público y efectivo y la paz social tan anhelada debe ser el criterio unido a la idoneidad y preparación al cargo. El colorado no es ajeno a ello. Ni menos cualquier otro ciudadano de afiliación política distinta. La profesionalización y la capacitación constante servirán para que la democracia paraguaya se fortalezca y sus instituciones sirvan mejor a los ciudadanos. La pretensión de solamente denunciar al colorado por su afiliación y por cumplir función de gobierno es una crítica infundada basada en el odio: se justifica cuando no se sirve y no se cumplen los más altos deseos de servir al pueblo paraguayo. El camino puede ser difícil, largo e imposible: pero como joven, al decir del Prof. Dr. Argaña, tenemos el derecho de equivocarnos. Pero nuestro entusiasmo nos debe dirigir a comprender los errores y entender que no se trata de una cuestión generacional: se trata de comprender a la política en su esencia y practicar el coloradismo que nos dejaron como enseñanza los más grandes hombres de su historia.

Coronel Oviedo, 30 de enero 2015.-

martes, 13 de enero de 2015

¿Festejamos sólo el ascenso al poder?

Hoy el Partido Colorado merece una revisión histórica y crítica, nuevamente, porque ni sus autoridades ni los que pretenden serlo, le dan el golpe de gracia para su reivindicación popular. Esta revisión nace justamente con la recordación, una vez más, de la fecha 13 de enero. Uno de sus más grandes doctrinarios y políticos con que contó esta nucleación política, el Dr. Luis María Argaña, había expresado que "Siempre habrá un 13 de enero. Recordemos el porqué 13 de enero seguido de una breve reflexión mía.

Un 13 de enero de 1947 el Partido Colorado volvía al gobierno tras 40 años de exclusión, represión y persecuciones. Los gobiernos liberales desde 1904 habían instalado miedo, irreconciliables posturas políticas y doctrinarias, tanto entre sus filas como con otros sectores políticos. Tal es así que hasta el centenario de la República fue celebrada bajo balas y terror. Sólo la Guerra del Chacho supuso un paréntesis y la unidad nacional en defensa del Chaco ante el ingreso boliviano.

Tras el fracaso de la "primavera democrática" y el desgobierno en un gobierno de coaliciones, el presidente Gral. Higinio Morínigo convoca a su plana mayor para proponer militarizar el gobierno o gobernar con la ANR. El entonces Coronel Alfredo Stroessner votó EN CONTRA del Partido. De los 12 votos registrados en aquella jornada, 10 fueron a favor de la militarización y 2 a favor del ingreso de colorados al gobierno. Como diría el Coronel Jiménez al Presidente tras votar a favor, la militarización acabaría con el gobierno del Gral. Morínigo y supondría caos, persecución y el atraso al civismo que se pretendía instalar. Por esto, el 13 de enero el gobierno amanecía plenamente colorado tras la firme defensa del gobierno con milicianos (los gloriosos pynandí) y los dirigentes militares y colorados que apostaron por poner orden e institucionalizar el país.

Esto evidencia firmemente que el compromiso del coloradismo es será con el pueblo y su democracia e instituciones, pero ascenso al poder de aquel Coronel rubio, declarado anti colorado, fue utilizando de a poco y con el tiempo a la estructura política más fuerte, combativa (después de la Guerra Civil), popular y tradicional como el Partido Colorado para satisfacer su sed de poder y dominar al sufrido pueblo paraguayo.

El verdadero coloradismo estaba siendo dejado de lado y sus mejores hombres fueron perseguidos, exiliados... 13 de enero... es una fecha para recordar nuestro retorno a sangre y fuego en defensa de la institucionalidad y la democracia, pero negro porque permitió el avance de una figura cuyo gobierno atrasó a nuestro país, tristemente bajo nuestra bandera. La reivindicación de nuestros principios, nuestra doctrina y lineamientos políticos necesitan de colorados firmes en sus convicciones: que la sed de poder no ahogue a los jóvenes y que aquellos que se encuentren en función de gobierno, lo hagan bajo los sagrados principios republicanos y democráticos sin falsedades ni en favor de sectores dominantes ajenos a los intereses de la mayoría popular.

sábado, 10 de enero de 2015

El inicio de un sueño.

Tras quedar atrás el año viejo y las fiestas, la Casa de Estudios más centenaria del país inicia sus primeros días académicos para quienes desean cursar sus materias e iniciarse en el campo del Derecho. Así la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción da inicio al primer año de la carrera a través de un curso semestralizado en la sede central y sus filiales, que a través de nuestros recuerdos y nostalgias, rememoran a quienes cursamos o hemos finalizado la carrera, los primeros días en las aulas más tradicionales de la elite universitaria nacional, transmitiendo nuestros más nobles deseos de abrazar la carrera con aires nuevos y un poco de lo que sentimos sobre aquel memorable primer día.

La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción inicia este año con la esperanza de abrigar en sus aulas a jóvenes que tengan en sus intenciones personales y colectivas, la idea y el sentimiento de justicia. La esperanza es abrigada a partir de los estudiantes quienes cursamos y hemos dejado de cursar la carrera, puesto que la vitalidad que le imprime a la institución es su comunidad universitaria vista desde la óptica docente y estudiantil y la imperante necesidad, no de un cambio contínuo del sistema judicial, sino de cambio de actitudes y puesta en práctica de valores cívicos y jurídicos con respecto a las prácticas que se vienen realizando desde uno de los poderes del Estado como lo es el Poder Judicial.

Al hablar sobre el inicio de clases exponiendo y abundando sobre la historia de los inicios de nuestra Facultad es pecar contra el conocimiento de todos quienes ingresaron, cursan, cursaron y finalizaron la carrera. Es tentar inclusive al error hasta caer en discusiones históricas inclusive ideológicas con un objetivo más cercano de confundir antes que aclarar y tomar posiciones objetivas sobre aquellos años de reconstrucción nacional. Por tanto, a quienes inician o buscan iniciar la carrera, se les hará imperiosa la necesidad de buscar su trasfondo histórico por sus propios medios para la comprensión efectiva de la importancia de contar con una Facultad de Derecho en el país.

Quienes cursamos en esta facultad, en los inicios como con el paso del tiempo de la vida universitaria, formamos nuestros conceptos con ideas y sentimientos: conceptos como el derecho, la justicia, bien común y muchos otros. Conceptos académicos, conceptos formados a través de la percepción, conceptos tomados de nuestras propias realidades y experiencias. Pero la justicia al fin y al cabo termina siendo una discusión de quien tiene más y quien tiene menos; quien tiene más oportunidades y quien tiene menos oportunidades: en este país donde abundan las inequidades a pesar de tantas riquezas y tantas bondades que demostrar y practicar, estudiar a la justicia es una búsqueda incesante del por qué de las cosas en un país con gran potencial, y en donde solución y respuestas necesariamente deben nacer desde las filas universitarias; pero terminamos estudiando conceptos y figuras, nos alejamos de las realidades apostando por un pragmatismo asociado a las corrientes jurídicas, a las corrientes foráneas despojadas de la realidad nacional y regional, inclusive hasta desfasadas y nos olvidamos de las respuestas y nos encontramos hasta devorados por el “sistema”.

Nuestros primeros días suponen miedo. Buscamos a veces algún compañero, algún amigo, algún conocido en aquel primer día en pasillos, en clases, para evitar ser un “animalito raro” en un mundo diverso y complejo como lo es la universidad. Nos acechan los gremialistas. Nos persiguen los líderes estudiantiles. Tomamos partido inclusive desde el inicio. Estos primeros días son intensos y con mucho contenido emocional, las ansias. Inclusive antes, con los cursillos de ingreso, el miedo era más intenso. Se condensaban cinco materias a rendirse en unas horas, bajo el criterio de una escala rigurosa que a veces exigía la disminución de la misma. Hoy las cosas cambiaron, el semestralizado es más interesante, sin la adrenalina de rendir y festejar un ingreso tras algunos meses de preparación. El semestralizado viene con nuevas materias pero igual nos cargamos de miedo porque los comentarios sobre exámenes y profesores son los mismos de siempre: el profe jodido, la materia extensa, sumados a los compromisos personales, laborales, etc. Pero se tiene miedo siempre a lo desconocido. Platón nos invita a conocer algo para poder amarlo. “Se ama o se odia lo que se conoce”. Por tanto el miedo será siempre natural ante el compromiso de tomar una carrera en una universidad nacional pagada por los paraguayos en virtud del sistema republicano y democrático, pero lo superamos cuando tomamos y llevamos adelante lo aplicado desde su esencia.

El inicio de una carrera supone el deseo de éxito profesional, en incursionar en un área donde la ciencia y el arte exigen unidad, disciplina, constancia y práctica; incursión que nos tiene como primera pregunta: ¿por qué y para qué? Más de uno se hizo y recibió la pregunta y emitimos y escuchamos respuestas de las más diversas, desde las más simples y fáciles, hasta las más complejas y filosófica-culturales.

“Los sueños son avances de la realidad”, escuché afirmar por un ex Presidente de la República. Si hoy inicia un sueño logrando ingresar a las aulas de la Facultad, que sea el avance de la realidad hacia una mejor comunidad y por ende, a un mejor país. Terminar diciendo que es imposible luchar por los sueños, entonces en vano se encuentran dispersos a lo largo y a lo ancho de la República y el mundo los profesionales del Derecho que alguna vez tuvieron el sueño de iniciar y concluir la carrera en esta casa de Estudios. Que la palabra “IMPOSIBLE” sea inexistente en el léxico estudiantil y que el enfrentamiento a nuestros miedos sea una constante: porque el Derecho es así, es una lucha, es un enfrentamiento a los miedos individuales y colectivos para evitar destruirnos mutuamente, utilizando las herramientas de la discusión, el debate, la comprensión… de esa lucha civilizada que es nuestra palabra y la razón, y asociada a otras áreas del saber humano.

El aliento va a todos quienes inician esta carrera tan noble y rica en contenido, tanto en lo científico como en lo socio-cultural, pero a la vez menospreciada e inclusive vilipendiada, porque hoy en día más quieren darnos más cuenta de la importancia de lo técnico antes que lo humano; porque nuestra carrera es tan humana a pesar del carácter científico, es tan cercana a la realidad social que a la frialdad y el encasillamiento a teorías acabadas… el derecho no acaba, y sigue al comportamiento diversificado del hombre, por tanto, saber que un joven apuesta por el Derecho, es saber que existe un potencial defensor de la sociedad y del carácter humanista de su personalidad. Frases como “¿Para qué estudias Derecho si hay muchos abogados?”, “¿Por qué Derecho, si hay carreras técnicas más interesantes?”, o “No hay salida laboral en la carrera, a lo más que aspiras es un cargo público”, solo invitan a caer en un mundo mecanizado y bajo estructuras de mercado a través de carreras universitarias y profesiones que si bien son interesantes y de marcada necesidad en ciertas áreas y regiones del mundo, está muy ajena a nuestra realidad paraguaya, puesto que necesitamos comprender nuestra situación, tomar nuestra historia como elemento de partida y apuntar con la ciencia social del derecho a cuestionar la realidad y promover respuestas que surjan principalmente del sector universitario, a generar debate sobre situaciones que bajo leyes arropan y disfrazan las verdaderas intenciones de sectores de influencia y poder en el país que relegan a sectores históricamente desplazados y olvidados por la clase política de la nación. Es una gran tarea.

Es el inicio de un sueño, no solo mío, sino de miles, de millones de paraguayos, quienes a través de sus aportes mantienen una gran estructura llamada “universidad” de las cuales nosotros hacemos uso. Honremos el privilegio, y no nos divorciemos de las reales demandas que tiene el pueblo paraguayo siendo portavoces de aquellos que no pueden levantar la voz, y que con nuestra condición de universitarios promovamos mejores y justas condiciones a través de los conocimientos y aportes cursando la carrera más antigua en el Paraguay y que históricamente se ha valido de las más altas estimas dentro de la intelectualidad nacional.